El curioso incidente del perro a medianoche

Recomiendo un libro: El curioso incidente del perro a medianoche

Hace unos días hice una escapada fugaz a Madrid; tenía que reunirme con varias personas relacionadas con el mundo editorial.
Por la tarde tuve tiempo libre y paseé por el centro de la ciudad con una amiga, la escritora Lidia Herbada. Hablamos de libros, de autores, de la situación editorial actual… Y nos recomendamos varios libros y películas. A ella, que nunca había leído a Stephen King, le recomendé empezar por 22/11/63 (novela que devoré, disfruté, sufrí (sufrí muchísimo) y que me dejó un gran bouquet) y ella, casi por azar, me recomendó la novela de la que os hablaré hoy: El curioso incidente del perro a medianoche.
Nunca he hecho una reseña literaria, tampoco es exactamente mi intención con este post, pero sí he pensado que es una obra de la que merece la pena escribir unas líneas. Quizá continúe con esta costumbre de vez en cuando.

¿Qué clase de novela es el curioso incidente del perro a media noche? 

De las que te atraen desde la primera linea. Literal. La empecé en el trayecto de vuelta a casa y tuve que dejarla porque el sol se había escondido ya.  Al día siguiente la cogí con ganas y la terminé poco después.
Tenemos a un chico de quince años que nos relatará en primera persona un momento de su vida  muy complicado. Si os digo síndrome de Asperger quizá no visualicéis con detalle la personalidad/actitud/forma de ver la vida de este chico. Pero os daré una pista: si conocéis la serie Big Bang pensad en Sheldon. Así es Christopher Boone, un chico inteligente que trata (como todos los de su alrededor, como todos nosotros) de hacerse un hueco en la vida.
La historia está contada cronológicamente (salvo un par de detalles: que después serán fundamentales para la trama y resolución), los diálogos son rápidos, intensos, desprenden contención, angustia, amor…
Se trata de una novela diferente, extraña y preciosa. Si os apetece salir de vuestras lecturas habituales buscadla, os gustará y se os quedará dentro.
* Un detalle curioso: los capítulos están numerados con números primos en orden creciente. Cuando comencé a leer pensé: otra vez he comprado un libro con tara. (Me pasó hace años, compré Déjame entrar y faltaban unas cien páginas centrales…) Pero tras pasar un par de hojas me di cuenta: 2, 3, 5, 7, 11…
Personalmente me hacen gracia esas cosas. (Me gustó mucho encontrarme el abecedario en los capítulos de Los renglones torcidos de Dios, otro libro que recomiendo.)

Su autor

El autor de la obra, Mark  Haddon, es profesor de literatura en la Universidad de Oxford y durante años trabajó con niños de necesidades especiales. Quizá ese es parte del secreto de su extraordinaria sensibilidad a la hora de escribir esta historia. A ratos divertida, a ratos desesperante, a ratos inspiradora, este libro contiene mucho más de lo que se puede decir en 268 páginas. Para mí eso es síntoma ineludible de tener entre manos una gran obra.
Siempre he pensado eso.
Cuando comencé su lectura fue inevitable no recordar a otro personaje que llevo en mi mente desde que le conocí: Holden Caulfield, el protagonista de El guardián entre el centeno. Una anécdota graciosa: el primer ejemplar que compré lo hice en francés en una librería de antiguo en París. Había visto una película en la que se hablaba de la novela y no quise esperar a leerla en español. El enganche fue tal que leí la obra como pude a pesar de no ser una experta lectora en francés. Cuando volví a España compré un ejemplar en castellano y la gocé al 100%.

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